En medio del actual auge de la inteligencia artificial, es común observar el uso indistinto de los términos "chatbot" y "agente de IA". Sin embargo, desde una perspectiva de desarrollo y arquitectura tecnológica, no se trata de conceptos equivalentes.
Al evaluar la viabilidad de un proyecto, se concluye que es considerablemente más sencillo elaborar un chatbot que un agente de IA. Aunque ambos pueden utilizar modelos de lenguaje (LLMs) como base, la diferencia en complejidad técnica, tiempo de desarrollo y requisitos de mantenimiento es significativa. A continuación, se desglosan las razones de esta disparidad y se ofrecen criterios para la toma de decisiones en proyectos tecnológicos.